lunes, 22 de diciembre de 2014

¿Quién es el de la calle Huayna Capac?



Avenida Huayna Cápac
La avenida Huayna Cápac de la  ciudad de Cuenca,   empieza en sentido vertical,  desde el redondel conocido como la Chola Cuencana  hasta  puente El Vergel y tiene la extensión de diez cuadras. A partir de esta  Avenida nacen calles principales de la ciudad como: la Gran Colombia, Mariscal Sucre, Presidente Córdova, Simón Bolívar,  Calle Larga entre otras.
A lo largo de esta Avenida podemos encontrar el ex hospital del IESS, la Escuela Teresa Valsé, el Banco Central, el Complejo Arqueológico Pumapungo y al final de la avenida una estatura al propio Huayna Capac.     
¿Quién fue Huayna Cápac?
Poderoso Inca, hijo de Tupac-Yupanqui y de Mama Ocllo. Nacido en la antigua ciudad de Tumipamba ahora conocida como Cuenca,  en el año 1465, justo en los momentos en que los Incas iniciaban la conquista de estos territorios, su nombre real fue Tito Cusi Huallpa.
Su infancia la pasó en su ciudad natal hasta que cumplió los seis años de edad; entonces partió al Cuzco junto con su padre, de donde no volvió sino 14 años después para intervenir en la reconquista de los pueblos de Quito que se habían sublevado contra el imperio.
Al asumir el poder del Imperio Incaico a los 16 años de edad, tuvo que iniciar una vez más la reconquista y pacificación de los pueblos quiteños, que sólo pudo lograr después de varios años de intensas y sangrientas luchas. Doblegó la brava resistencia de las tribus de la Costa, a las que debió aniquilar como a los Huancavilcas, o Punáes, matando a todos los hombres y dejando vivos solamente a las mujeres y a los niños.
Luego de consolidar sus conquistas Huayna-Cápac volvió al Cuzco, donde según Cieza de León nació su hijo Atahualpa y más tarde regresó para establecerse en su ciudad natal, Tumipamba, a la que embelleció y engrandeció con espléndidas construcciones, como la  plaza contigua al Templo del Sol, levantada en los Reales Palacios construidos sobre la meseta que hoy se conoce con el nombre de Pumapungo.
Huayna Cápac alcanzó a reinar casi por más de medio siglo: fue el más poderoso de los incas y el más afortunado; llevó sus armas victoriosas hasta los últimos términos de su imperio paterno.  En 1528,  murió a causa de una extraña epidemia posiblemente viruela.







¿Quién es la de la calle Baltazara de Calderón?



 Calle Baltazara de Calderón
La calle Baltazara de Calderón situada en la ciudad de Cuenca, se encuentra rodeada en sentido vertical por las calles Miguel Vélez y Miguel Heredia, en el caso horizontal la rodean las calles Gran Colombia, con la cual forma una intersección, y  la Simón Bolívar.
Esta vía nace desde la calle Coronel Tálbot para terminar en la calle Padre Miguel Castro. Además esta pequeña arteria vial  de apenas tres cuadras ubicada cerca al parque San Sebastián, lleva el nombre de quien fuera la protagonista de varios hechos cívicos, ayudas benéficas, servicio comunitario y como aporte a la causa de la independencia.


 ¿Quién fue Baltazara de Calderón?

Nació en Cuenca el 6 de enero de 1806, en el hogar del cubano Francisco Calderón Díaz, quien fue ministro contador de las cajas reales de la actual capital azuaya, y de Manuela Garaycoa Llaguno, guayaquileña relacionada con varios próceres de su época. Entre los hermanos de Baltazara Calderón estuvieron Mercedes, Abdón, Carmen  y Francisco, que inscribieron sus nombres en las páginas de nuestra  historia por su ejemplar aporte a la causa de la independencia, tales los casos excepcionales de Abdón, conocido como el Héroe Niño, y Francisco.
Su padre, el coronel Francisco Calderón Díaz, quien perteneció a las escuadras republicanas para luchar por la libertad americana, fue fusilado por los realistas en 1812 en Ibarra. Tras este penoso trance, la familia Calderón Garaycoa retornó a Guayaquil y trabajó por la emancipación de la ciudad.
El entusiasmo de la viuda y sus hijos por la causa nacionalista se manifestó de diferentes maneras y jamás declinó, a pesar de la muerte del joven Abdón en junio de 1822, después de soportar mortales heridas en la batalla del Pichincha.

En 1842, Baltazara Calderón Garaycoa se casó con Vicente Rocafuerte, quien ya  había ejercido  la presidencia de la República. Luego de la muerte de su esposo, en Lima (mayo de 1847), asumió no solo el control de los bienes de Guayaquil y Lima sino la defensa de la memoria del magistrado. Entregó la biblioteca  de su esposo al colegio San Vicente del Guayas. Radicada nuevamente en Guayaquil continuó con su acostumbrada filantropía, pues apoyó obras  sociales y educativas de bien público; aportó al adelanto del Cuerpo de Bomberos de esta ciudad, entregó donaciones para  caminos en Azuay e Imbabura.

Finalmente, el 7 de junio de 1890, víctima de un doloroso cáncer, totalmente abandonada. Sus amigos y parientes la eludieron pensando que su dolencia era mortal y contagiosa.
Tiempo después, en cumplimiento de disposiciones sucesorias, se ordenó abrir los tres baúles que debían contener bienes de los cónyuges Rocafuerte-Calderón, pero solo hallaron papeles, seguramente documentos valiosísimos para la Patria. Los responsables de esa gestión juzgaron que esos papeles podrían ser causa de la
propagación  de la enfermedad que  mató a doña Baltazaran y ordenaron que, con baúles y todo,  los botaran a la ría.

¿Quién es el de la calle Luis Cordero?



Calle Luis Cordero
Cronica.- En la noche la calle Luis Cordero se ve distinta, como un túnel largo, casi interminable, lleno de luces blancas, amarillas, luces rojas de los letreros de las tiendas que se reflejan en la calle mojada por la lluvia que cayó sobre Cuenca. Son las seis y treinta de la tarde y la calle esta tranquila, casi desolada, algo fuera de lo común, pues a esta hora y por esta calle casi siempre, pero menos hoy, el tráfico es más intenso y el ruido de los bocinas de los carros es una verdadera molestia. La calle Luis Cordero, es una de las vías más importantes de la ciudad, tiene 15 cuadras, 1.898,69 metros de largo y a sus costados se encuentran algunos inmuebles patrimoniales: iglesia El Sagrario, la casa de la Cultura, la gobernación del Azuay o el antiguo palacio de justicia. La calle Luis Cordero va desde el norte hasta la avenida de la Américas, y al sur hasta la calle Larga. A pesar que su colegio se encuentra ubicado en esta calle, Pablo Sontiack, estudiante del colegio Carlos Cueva, desconoce quién fue Luis Cordero, pero en realidad sabemos, ¿quién fue Luis Cordero? Luis Cordero Crespo; nació al sur de la provincia de Cañar, en el cantón Déleg el año seis de abril de 1833. Fue abogado, escritor, político, presidente del Ecuador desde el 1 de julio de 1892 al 16 de abril de 1895, su mandato es recordado por la denuncia de la venta de la bandera ecuatoriana. Según la historia, Chile decidió vender a Japón un crucero de guerra llamado “Esmeralda”, pero como se declaró neutral en la guerra entre China y Japón, las autoridades chilenas vendieron el buque de guerra al gobernador de Guayaquil, José María Plácido Caamaño, para demostrar de esta manera su neutralidad, posteriormente Plácido Caamaño vendió el crucero a Japón, que salió del puerto de Valparaíso izando la bandera del ecuador, por un supuesto error. Error o no, deslealtad política de Cordero o Plácido, este acto obligó a Luis Cordero Crespo a renunciar a la presidencia el 16 de abril de 1895. Cordero, también escribió un diccionario en quichua, fue miembro de la Academia de la Lengua y el 10 de enero de 1911 fue nombrado Rector de la Universidad de Cuenca cargo que ejerció hasta su muerte, ocurrida en Cuenca el 30 de enero de 1912, a los 78 años de edad.



¿Quién es el de la calle Benigno Malo?



Calle Benigno Malo
Desde las cúpulas de la Catedral nueva, a cincuenta metros de altura, se ve a la calle Benigno Malo como un hilo que atraviesa el centro histórico de Cuenca.
A pie, se la ve distinta, angosta, larga y colorida, decorada por los ingeniosos  letreros que cuelgan de las paredes de las casas, que están manchadas por smog de los vehículos que diariamente circulan por aquí.
La calle Benigno Malo de adoquín artesanal, se encuentra escoltada por casas patrimoniales de terrazas y aleros de madera, esta calle es una de las principales de la ciudad, no sólo por temas de movilidad y tránsito, sino por su aporte al comercio de la ciudad, pues  la gran mayoría de las casas construidas en los costados de la calle sirven como locales comerciales.
Además, la calle se encuentra custodiada por algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad: la Catedral de la Inmaculada Concepción, mejor conocida como la Catedral Nueva -la más grande de Sudamérica-, al frente de esta y al otro costado de la calle se encuentra el parque Calderón, a lado de la catedral hallamos el ex seminario San Luis, y a una cuadra de este la Antigua Escuela Central “La inmaculada”.
Pero, ¿Quién es Benigno Malo Valdivieso?
La vía tiene ese nombre en honor al  maestro, político, abogado y escritor  Benigno Malo Valdivieso, nacido en Chuquipata, una parroquia de la ciudad de Azogues, el 10 de marzo de 1807.
Al político Benigno Malo se le conoce por ser el fundador del primer colegio de la ciudad de Cuenca, de la primera Biblioteca Pública, de ser el primer rector de la universidad de Cuenca y de fundar veintinueve escuelas rurales.
Pero también fue protector de Indígenas del Cantón Azogues,  rector del Colegio “San Luis”, hoy Colegio Benigno Malo, presidente de la Cámara de Representantes y Senadores, secretario de la Subdirección de Estudios Catedráticos de Jurisprudencia, ministro Fiscal de la Corte de Cuenca, ministro del Interior y relaciones Exteriores, inspector de Escuelas del Azuay, primer Diputado de esta provincia y de Loja y presidente de la Municipalidad de Cuenca.
Por todos estos trabajos, esta calle de doce cuadras, que va desde el norte hasta la calle Alberto Muñoz Vernaza y al sur hasta la avenida 12 de abril, lleva el nombre de Benigno Malo, quien murió en Cuenca el 2 de abril de 1870, a los 63 años de edad,  al poco tiempo de contraer pulmonía.